
Es un libro pequeño, muy pequeñito, en forma porque en fondo ... es de los más grandes. Me ha encantado! Ha sido uno de los libros que me han regalado en mi último cumpleaños.
Tal vez porque llega a mí en un momento raro de mi vida, o tal vez porque -por lo general- lo sencillo es lo que nos llega y hace mella en nuestro subconsciente, es de las lecturas que más me ha dado que pensar últimamente.
No es comparable a ninguna novela. Si no, no se vendería. Son unas pocas páginas, con apenas unas letras acompañadas de dibujos. Todo muy simple aparentemente pero, como dijo mi amiga Sandra, con sólo echarle un vistazo da para pensar, y mucho! Trae una página al final para hacer una lista de agradecimientos que ya he empezado. Desde luego, si te sientes desanimado por alguna razón este es un libro recomendable.
A mí, además, me llegó con dedicatoria incluida ... Gracias, Emilio.
Ya contarás qué tal.
ResponderSuprimirAnda, me ausento unos días y otra reforma del blog :-)
ResponderSuprimirMe llama la atención este libro. A ver si puedo echarle un vistazo en alguna librería.
Anabel, me ha gustado mucho; es un librito interesante.
ResponderSuprimirMaese, el tuyo también, ¿no? :) Es un libro muy sencillo pero, como digo, interesante. Ya me dirás.
No me cabe en la cabeza que alguien como tú tenga esos momentos "raros"...
ResponderSuprimirPero me alegra que te haya servido.
Tampoco suele ocurrir eso frecuentemente...
Nano
(el de Cádiz y el "Librero de la Atlántida")
No imaginé que seguías pasando por aquí, Nano, pero se agradece! Recuerdo lo del "librero" ...
ResponderSuprimir¿Y no entiendes que "alguien como yo" tenga esos momentos raros?, pero ... ¿cómo soy yo?
Hola, Rosalía.
ResponderSuprimirPues me arriesgo a decir que alguien con la cabeza tan bien amueblada.
Sí, de acuerdo, todos somos personillas. Sí.